Inconmensurable resaca, en las entrañas,
que alejan los ensueños.
Dejándome, tan sólo,
cabellos mortecinos de sirenas
que irremediablemente se destrenzan.
Ya, la melancolía
se vuelve eterna
ante la magnitud que la provoca.
En tropel
va el salitre hacia el desvelo,
(fluye del contraluz a otros espacios).
¡Desafío infinito!:
el cuenco de mis manos
no puede retener la sal que se rebela.
-Vasija incontenible....
resbala entre mis dedos
un universo de mares derramados.
©Carmen Aguirre
Publicada en el libro "Homenaje a 10 poetas Malagueños 1997"
Publicada en el libro "Homenaje a 10 poetas Malagueños 1997"




En este último día de Diciembre