Ruedo en la rueda...
sigo rodando interminablemente,
mientras un acordeón
suena en mi estómago.
Uno, dos...
se contrae y se expande
en una danza loca
de acordes discordantes.Uno, dos...
vuelta a empezar.
Ruedo en la rueda,
sigo rodando
Esta música
me muerde las entrañas.
Me desnervia los nervios
con sus notas
que arañan como gatos.








