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lunes, 20 de febrero de 2017

MÁLAGA, CAUDAL DE LUZ



(Romance)


Málaga de monte y mar,
blanca y fragante biznaga;
reguero de claridad
perfumada de albahaca.
Allí vi la luz primera
al resplandecer el alba
y, desde ese mismo instante,
fue mi nave, remo y ancla;
dueña de mi corazón
y estrella de mi alborada.
Málaga es ciudad de ensueño
que te enamora al mirarla,
y, al beso del sol, florece
como una rosa galana,
reflejando su hermosura
en el cristal de las aguas…,
en esas olas azules
que orlan de encajes sus playas.
Es toda un caudal de luz
que en torrente se desata;
y escarchada de luceros
su noche derrama nácar,
vistiendo torres y almenas
-de su moruna Alcazaba-
con tenue manto de luna,
bordado de hilos de plata.
Ella es vida de mi vida,
es “Paraíso” del alma…
Es un poema de amor
que a su belleza me engarza
.
Carmen Aguirre
24/ 1/2017


viernes, 8 de mayo de 2015

DE AGUA Y LUZ

Soneto



















(a Narixa) 

El huerto del “Rubico” en verderío,
y esa dulce quietud que de ti emana.
Revuelo de gaviotas por “Burriana”,
y ese grito callado de tu río.
 

 Al pie de “Carabeo”, el mar bravío
se deshace en espuma. Abre besana
un torrente de luz. La rosa ufana
se nos muestra perlada de rocío.


Entre aristas de luna y alabastro,
el agua mansamente se despeña
para dejar memoria de su rastro.
 

 Alto muro de estrellas movedizas,
relámpago de sol, fuente risueña
que todo lo que tocas lo eternizas.



Carmen Aguirre

martes, 21 de abril de 2015

EL NIÑO Y LA PALOMA

(a Pablo Picasso)





































 
Cuando el niño Pablo abrió
los ojos ante la aurora,
en la plaza la Merced
revolaban las palomas.
El sol desde Gibralfaro
se ceñía una corona,
y a la orilla de la mar
refulgía la “Farola”.

El niño Pablo creció
rodeado de palomas,
en este caudal de luz
que en Málaga se derrocha.
Cogió un cachito de cielo
junto al azul de una ola,
y al desangrarse la tarde
le robó su color rosa.

El niño Pablo marchó
en busca de fama y gloria,
y anduvo por otros mundos

hasta encontrar nuevas formas
que reflejó en sus pinturas
y han quedado ya en la historia…
Y en la Plaza la Merced
aún le esperan las palomas.

Carmen Aguirre
21/ 4/ 2015